Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME

Hablemos de Autismo

Mié, 04/14/2021 - 13:31 -- francisco.villa

El autismo no es una enfermedad, sino una condición humana, se clasifica dentro del trastorno del espectro autista por ser una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras personas, lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación. El trastorno también comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos. El término «espectro» en el trastorno del espectro autista se refiere a un amplio abanico de síntomas y gravedad.
 
Un niño o un adulto con trastorno del espectro autista puede tener problemas con la interacción social y las habilidades de comunicación, incluso presentar cualquiera de los siguientes signos:

  • No responde a su nombre o en ocasiones, parece no escucharte
  • Se resiste a los abrazos y las caricias; además, parece que prefiere jugar solo y se abstrae en su propio mundo
  • No suele hacer contacto visual y carece de expresión facial
  • No habla o tiene un desarrollo tardío del habla, o bien pierde la capacidad que tenía para decir palabras u oraciones
  • No puede mantener ni iniciar una conversación o, tal vez, inicia una solamente para pedir algo o nombrar elementos
  • Habla con tono o ritmo anormal y es posible que utilice una voz cantarina o que hable como un robot
  • Repite palabras o frases textuales, pero no comprende cómo usarlas
  • No parece entender preguntas o indicaciones simples
  • No expresa emociones ni sentimientos y parece no ser consciente de los sentimientos de los demás
  • No señala ni trae objetos para compartir sus intereses
  • Aborda interacciones sociales de forma inadecuada comportándose de manera pasiva, agresiva o perturbadora
  • Tiene dificultad para reconocer señales no verbales, como la interpretación de las expresiones faciales de otras personas, las posturas corporales o el tono de voz

 
Puede tener intereses, actividades o patrones de comportamientos repetitivos y limitados, e incluso presentar cualquiera de los siguientes signos:

  • Realiza movimientos repetitivos, como balancearse, girar o aletear con las manos
  • Realiza actividades que podrían causarle daño, como morderse o golpearse la cabeza
  • Desarrolla rutinas o rituales específicos y se altera con el mínimo cambio
  • Tiene problemas con la coordinación o muestra patrones de movimientos extraños, como ser torpe o caminar en puntas de pie, y muestra un lenguaje corporal extraño, rígido o exagerado
  • Se deslumbra con los detalles de un objeto, como las ruedas que giran en un auto de juguete, pero no entiende el propósito general o el funcionamiento del objeto
  • Es más sensible que lo habitual a la luz, el sonido o el contacto físico, pero puede ser indiferente al dolor o la temperatura
  • No participa en juegos de imitación o de simulación
  • Se obsesiona con un objeto o una actividad con una intensidad o concentración anormales
  • Tiene preferencias específicas con respecto a los alimentos, como comer solamente unos pocos alimentos o no comer alimentos con una determinada textura

 
Padres de niños con TEA experimentan altas puntuaciones de estrés parental, incluso en comparación con padres de niños con otros trastornos del desarrollo, dificultades intelectuales y discapacidad física; el incremento en las puntuaciones en los problemas de salud mental en las madres también se ve antes y después del nacimiento del niño.
 
Los padres de niños autistas pueden experimentar lo siguiente:

  • Vergüenza por el comportamiento de sus hijos en público.
  • Sentirse socialmente aislado.
  • Frustración por la diferencia entre la experiencia parental que están teniendo y la que habían imaginado.
  • La culpa de pensar que pueden ser responsables de los desafíos de sus hijos.
  • La desesperación debido a la naturaleza incurable del trastorno.
  • El resentimiento de su hijo y la culpa debido al resentimiento.
  • Ira hacia ellos mismos, médicos y cónyuge.
  • Alivio porque hay un nombre para los desafíos de sus hijos.
  • Sensación de agobio.

 
Tener un hijo con autismo puede ser muy difícil, sobre todo al principio. Por eso te compartimos  cinco consejos para padres y madres que esperamos sirvan de orientación para dar los primeros pasos.

  • Acepta el diagnóstico.
  • Procura estar informado/a: Hazte experta/o en TEA y en tu hijo/a.
  • Busca apoyo profesional.
  • Adapta, adapta y adapta.
  • Cuídate, busca apoyo personal y pide ayuda.

 
Los padres son una pieza clave en la evolución positiva de los/as niños/as con autismo. No debes pensar que con poner a tu hija/o en manos de profesionales cualificados es suficiente. En casa y en el día a día tú debes seguir trabajando no sólo para generalizar los objetivos logrados en las intervenciones educativas y terapéuticas, sino para evitar que se den involuciones en dichos objetivos.
 
Pero para que seas una ayuda eficaz para tu hija/o, debes ayudarte a ti misma/o. También puede serlo en el día a día para ayudarnos a ser la mejor versión de nosotros mismos. No te avergüences por ir a terapia. Entendemos lo complicado que puede ser pero todos tenemos problemas y todos deberíamos ir. Tu hijo/a nota como estás, e incluso puede contagiarse de tu estado anímico. Si tú estás bien, te resultará mucho más fácil ayudar a tu hija/o y hacer que él o ella también lo esté.
 
Pida apoyo y maneje sus emociones, incluyendo, la tristeza, alegría, desesperación, etc.
 
No tengas miedo tampoco de pedir ayuda. Si tienes la suerte de tener una red social de apoyo (tus padres, hermanos, amigos, etc…) puedes pedirles que te echen una mano de vez en cuando. No llegues al extremo de sobrecargarte demasiado. Además, y aunque no como sustitución de un psicoterapeuta, la familia y amigos pueden ser muy útiles para expresar nuestros sentimientos, y pueden servir de apoyo emocional importante.
 
Por último, los grupos de auto-ayuda o simplemente estar en contacto con otros padres y madres de niños/as con Autismo o Síndrome de Asperger pueden ser muy útil. Puedes encontrarlos en las asociaciones sobre esta temática, e incluso en redes sociales como Facebook. A veces, el sentir que hay otras personas en la misma situación que nosotros puede hacer más ligera la carga, además de que podemos intercambiar con ellos experiencias e información.
 
Si te identificas con estas emociones y necesitas apoyo, llama al Centro de Autismo del DIF Zapopan.
Teléfono: 38 36 34 46- De 8:00 a 14:00 hrs.

Autor: francisco.villa - Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME
Fecha de actualización: 14/04/2021 - 18:31:01