Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME

10 Recomendaciones para cuidadores

Lun, 07/20/2020 - 12:07 -- francisco.villa

 
En el marco de la Semana Estatal de los Derechos Humanos
y la inclusión social a Personas con Trastornos Mentales;  
apegados al Calendario de la Salud de la SSJ 2020.
 
 

Introducción.

Desde que se recibe el diagnóstico de una enfermedad mental  en un ser querido, toda la familia, pero, principalmente, el cuidador emprende necesariamente un camino que será duro y complejo. Durante este proceso, es imprescindible que los cuidadores de personas con trastorno mental aprendan también a cuidar de sí mismos.
 
La sobrecarga del cuidador, también conocida como síndrome del cuidador, se puede agravar por la falta de atención a las propias necesidades. Las personas cuidadoras deben comprender que su nuevo rol ha de integrarse en el marco de su contexto de vida, atendiendo a las propias necesidades físicas, sociales y emocionales para evitar que su salud y bienestar se deteriore por el hecho de cuidar a un familiar dependiente.
 
Por ello SALME, te sugiere seguir las siguientes recomendaciones:
 
1.        Infórmate.
Por un lado: El desconocimiento es el patrón general en las enfermedades mentales. Debemos saber en qué consiste lo que la persona padece y, por otro lado, preocuparnos por saber cómo nuestro ser querido lo está viviendo. Simplemente debemos adquirir conocimiento que nos libre del prejuicio y genere una mayor empatía.
 
2.    Apego a Tratamiento
Es de suma importancia  el tratamiento farmacológico para la estabilización de síntomas, así  como un proceso psicoterapéutico y de rehabilitación psicosocial; por ello debes asegurarte que el paciente tome su medicación conforme a lo indicado por el especialista, ya que esto le permitirá ser mas funcional
 
3.      Cuida el lenguaje.
Todo lo que decimos tiene repercusión en las demás personas. Debemos evitar un lenguaje que tienda a la comparación, a la lástima o a la justificación. También es importante que equilibremos la importancia de lo que ocurre: ni es algo fácil ni el fin del mundo.
 
4.     Acompaña sin juzgar.
Cuando la persona que tenemos al lado tiene una enfermedad mental, debemos usar nuestra paciencia y nuestra empatía. De esta forma, podremos llegar a ella para poder ayudarla. Lo normal es que se sienta desconcertada y sola, sin las herramientas para afrontar el problema. Tenemos que mostrar que no está aislada, que no es culpable de lo que le ocurre y que cuenta con nuestro apoyo. Esto debe hacerse desde la comprensión, pero no desde la lástima, ya que hará a la otra persona sentirse aún menos válida.
 
5.      No protejas en exceso.
Es algo muy frecuente que tendamos a intentar hacer todo por la otra persona, desde ir a la compra o gestionar sus citas médicas. En este sentido, le estamos ofreciendo ciertos privilegios de enfermedad que crean una falsa comodidad de la que será difícil que quiera desprender y que agotará la relación. Solo debemos acompañar, no gestionar su vida ni realizar sus tareas.
 
6.      Acude a un psicólogo.
La terapia psicológica está también destinada a las personas que acompañan en la enfermedad mental. Que nuestra pareja tenga depresión o un amigo un trastorno de ansiedad nos afecta y supone un obstáculo que no siempre sabemos superar. Es aquí, cuando no contamos con herramientas necesarias, cuando debemos nosotros buscar ayuda.
 
Es necesario para nuestra salud mental que intentemos adoptar un enfoque positivo dentro de la realidad. Nos ayudará a relajarnos, a evitar estados de ansiedad y a controlar el miedo.
 
La convivencia familiar ininterrumpida no siempre es fácil y con un familiar o paciente dependiente a tu cargo puede ser aún más complejo. Esta situación exige inyectarse una buena dosis de paciencia, tolerancia, empatía y autocuidado. Si nos marcamos una rutina y hacemos actividades el confinamiento puede ser un poco más llevadero.
 
El coronavirus puede generar mucho estrés para una persona que cuida de alguien dependiente, principalmente para las dificultades que pueden tener algunos pacientes para entender la situación actual, sobre todo usuarios con Alzheimer u otras demencias.
 
Las personas dependientes necesitan más atención y cuidados que nunca pudiendo causar un nivel de estrés elevado en la persona cuidadora. Por este motivo es necesario que el cuidador o cuidadora esté al 100% y sea capaz de detectar si tiene síntomas del síndrome del cuidador quemado.
 
El cuidador o cuidadora de un usuario dependiente puede acabar viviendo inconscientemente solo para atender a esa persona. Es necesario marcarnos bien unos horarios para poder atender a las personas mayor como se merece, pero sin olvidarnos de encontrar espacios para el cuidado personal.
 
Es esencial que la persona cuidadora cuide de sí misma, esto le ayudará a mejorar su bienestar y a aumentar su paciencia, empatía y capacidad de control. Se recomienda recurrir a técnicas de relajación y respiración para eliminar el estrés.
 
7.    Aprende a cuidarte sin sentimiento de culpa.
Un cuidador necesita cuidar de sí mismo para mantener un buen estado de salud que le permita poder seguir atendiendo a las necesidades su paciente o familiar.
 
8.     Cuidar de nosotros mismo es fundamental para poder ofrecer calidad de vida a la persona que cuidamos.
Es muy importante no crear una carga de tareas excesiva o no descansar lo que nuestro cuerpo necesita. Esto podría jugar mucho en nuestra contra y producir insomnio, aislamiento y muchos más síntomas del Síndrome del Cuidador Quemado.
 
9.    Autocuidado.
Para empezar a cuidarnos debemos entender la necesidad de autocuidado:
Si nos dedicamos tiempo a nosotros mismo y a nuestras necesidades, nos encontraremos en una mejor disposición, tanto física como mental.
Nuestro bienestar ayudará a ofrecer cuidados óptimos a nuestro paciente o familiar.
Cuando disfrutamos de un buen bienestar tenemos sensación de control de nuestra vida.
 
10.  Los principales factores que más debemos cuidar son:

 

Cuida tu descanso.

  • La falta de sueño es muy común entre los cuidadores, sobretodo, en los cuidadores familiares.
  • Cuidar de un familiar puede significar estar pendiente de él día y noche. En estos casos, debes plantearte combinarte el turno con una segunda y/o tercera persona.
  • Procura no dormir menos de 7 horas.
  • La falta de sueño puede traer alteraciones en la percepción, somnolencia diurna, irritabilidad, insomnio, falta de atención….

 

Haz ejercicio físico.

  • Es importante que el cuidador disponga de plena forma física para poder cuidar del paciente o familiar en las mejores condiciones.
  • Realizar ejercicio nos ayuda a apaciguar las tensiones diarias. Además, nos permite mejorar y mantener la fuerza muscular, la coordinación y el equilibrio.
  • 30 minutos diarios de ejercicio son suficientes para mantenernos en forma y cuidar nuestra salud.

 

Cuida tu alimentación.

  • Una dieta sana, equilibrada y variada nos aporta al organismo todos los nutrientes necesarios para reponer energías y poder realizar todas tus tareas.
  • Es muy importante no saltarse ninguna comida.
  • Comer cinco veces al día y evitar las comidas que se repiten es clave para una buena salud y una mejora de la calidad de vida.
  • Siéntate a la mesa a comer tranquilo y de manera pausada.

 

Tiempo para otras tareas y relaciones sociales.

  • Un cuidador familiar nunca debe renunciar a su propia vida por cuidar de alguien dependiente.
  • Debemos poner límites a los cuidados y buscar formas para conciliar la vida personal, social y laboral con el hecho de ser cuidador de un familiar.
  • Queda con tus amigos y familiares.
  • Dedícate tiempo a ti y a otras tareas de tu día a día.

 

Pedir ayuda.

  • Mucha gente tiende a no pedir ayuda por miedo de demostrar debilidad. Esto es un grave error.
  • El primer paso es aceptar la realidad y que todos tenemos nuestros límites.
  • No te sientas imprescindible para la persona dependiente, existen otras personas que pueden atenderle cuando tu estés ocupado.
  • Pide ayuda a familiares, amigos y a profesionales. 
  • Alterna con ellos los turnos de cuidado.
  • Infórmate sobre la enfermedad de la persona a tu cuidado, así te ayudará a entender más y a cuidarlo de una forma más óptima.
  • Pide ayuda para adaptar tu hogar a sus necesidades.

 
 

Autor: francisco.villa - Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME
Fecha de actualización: 20/07/2020 - 17:13:18