Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME

Cómo prevenir el acoso escolar entre iguales (Bullying)

Vie, 02/07/2020 - 11:25 -- francisco.villa

CÓMO PREVENIR EL ACOSO ESCOLAR ENTRE IGUALES (BULLYING).

 
Podemos entender al  Acoso Escolar Entre Iguales (bullying) como una dinámica de maltrato sistemática que ocurre entre compañeros de escuela de manera persistente. Es considerado un problema de seguridad escolar con impacto en la salud pública debido a su prevalencia y las consecuencias que tiene en todos sus participantes: en los agresores, en las víctimas, en los espectadores, en los padres y familias, en la comunidad escolar y en la sociedad en general. Las investigaciones muestran efectos a corto, mediano y largo plazo en el desarrollo emocional y social de niños y adolescentes. Se ha constatado una relación del acoso escolar con las patologías físicas, psicosomática y de salud mental en niños, adolescentes y en la vida adulta.
 
Para prevenir bullying son necesarias medidas que incluyan no sólo a los involucrados (víctima, agresor y testigos), sino también a padres y profesores. Las intervenciones incluyen crear una cultura de seguridad, respeto y cooperación, comprometiendo a toda la comunidad escolar.
 
Cualquier método o programa de prevención y reparación de bullying debe considerar las la educación del desarrollo emocional y habilidades sociales a través de talleres de resolución de conflictos, cultura de aceptación de la diversidad, habilidades de cooperación, empatía, relaciones sociales sanas y positivas que fomenten un sentido de reconocimiento, respeto y valoración en todos los integrantes de la comunidad escolar, pero especialmente en la relación entre profesores y alumnos.
 
Impacto del bullying en el desarrollo y salud mental, a corto y a largo plazo.
Las investigaciones muestran que el bullying puede afectar a todos los involucrados, no sólo a los participantes, sino también al entorno más amplio: a los padres, a las familias, a la escuela y a la comunidad en general (Sullivan, 2004). Afecta la formación de la identidad personal y social de los alumnos o jóvenes que sufren de maltrato por parte de pares. Estos efectos interfieren el desarrollo social, emocional y caracterológico, pudiendo perdurar a lo largo de toda la vida, afectando la estabilidad emocional, la seguridad o confianza en sí mismo, el sentido del propio valor y la confianza en los vínculos.
 
Las víctimas son las que más sufren en su la salud mental síntomas dejan huella a corto, mediano y largo plazo:

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Fobia social
  • Tendencias suicidas
  • Miedo
  • Baja de autoestima
  • Pérdida de la autoconfianza.

 
3.- Cómo reconocer a una víctima de bullying. En el ámbito escolar:

  • Aislamiento o el rechazo social
  • Ausentismo escolar
  • Disminución del rendimiento académico

 
A nivel psicosomático:

  • Cefaleas
  • Dolores abdominales
  • Espalda
  • Cuello
  • Problemas para dormir
  • Enuresis
  • Problemas respiratorios
  • Baja del apetito.

 
Los escolares victimizados tendrían dos veces más probabilidades de tener problemas psicosomáticos y mayor riesgo de ser víctima de múltiples acosos, especialmente en los pacientes con Trastornos del Ánimo.
 
Los agresores no se salvan de los efectos del problema, dado que los patrones de conducta agresivos y disruptivos que muestran, pueden mantenerse y generalizarse. Disminuye su capacidad de comprensión moral y empatía, se acostumbran a vivir abusando de los demás, lo que les impide que se integren de forma adecuada en la vida social. Se identifican con un estilo violento de interacción. Se describen en ellos problemas académicos, de salud mental, uso de sustancias y criminalidad.
 
El fenómeno bullying tiene consecuencias adversas además en los espectadores en quienes puede producir problemas semejantes a los que se dan en la víctima o en el agresor, pero en menor grado (miedo a poder ser la víctima de un agresor similar, reducción de la empatía). También contribuye a que aumente la falta de sensibilidad, la apatía y la falta de solidaridad respecto a los problemas de los demás, características que incrementan el riesgo de que sean en el futuro protagonistas directos de la violencia.
 
En el contexto institucional en el que se produce la violencia, reduce la calidad de vida de las personas, dificulta el logro de la mayoría de sus objetivos (transmisión de valores, aprendizaje, calidad del trabajo) y hace que aumenten los problemas y tensiones que la provocaron, pudiendo activar una escalada de graves consecuencias. En el resto de la sociedad, la violencia escolar reproduce un modelo de organización social caracterizado por el dominio y la sumisión, que representa la antítesis de los valores de igualdad, tolerancia y paz con los que se identifica nuestra comunidad.
 
La cooperación tiene un enorme efecto como factor protector de dinámicas de bullying, al unir las voluntades de los jóvenes en torno a una meta común, involucrando sus destinos, sus recursos, necesidades y fortalezas, de manera de producir un circuito beneficioso en el cual los jóvenes interactúan necesitando unos de otros para lograr avanzar y salir adelante. Estas dinámicas promueven la solidaridad, la gratitud, el respeto, la valoración y el reconocimiento mutuo.
 
Entre otras estrategias que se sugieren para las escuelas destacan:

  1. Conformar comités de convivencia y prevención de la intimidación. Que los testigos se comprometan a evitar estimular la agresión y a informar inmediatamente a la autoridad escolar, es clave.
  2. Establecer reglas claras tanto en el colegio como en el grupo curso, las cuales promuevan la inclusión, el respeto y el derecho de estudiar en un lugar seguro. Estas reglas deben ser construidas en conjunto, de manera que interpreten las creencias y principios de toda la comunidad.
  3. Capacitar a todo el personal del colegio buscando crear una cultura de seguridad y respeto, descartando mitos que mantienen la intimidación.
  4. Involucrar a los padres.
  5. Generar estrategias de abordaje de contingencias, manejo de argumentos de los hostigadores, administración de consecuencias.
  6.  

En términos de estrategias formativas generales el objetivo es construir un contexto de convivencia sana a través de:

  • El desarrollo de una cultura de aceptación.
  • Campañas y mensajes que promuevan relaciones de respeto y la inclusión.
  • Reglamentos de interacción sobre la base del respeto y la inclusión.
  • Información crítica que permita tomar consciencia sobre la gravedad del acoso escolar.
  • Formación directa acerca de dinámicas sociales asociadas al bullying, derechos y deberes en la convivencia.

 
Entrenamiento en:

  • Reconocimiento y manejo de emociones.
  • Empatía y asertividad.
  • Aceptación de la diversidad,
  • Resolución constructiva de conflictos
  • Capacidad de cooperación.

 
Escuelas libres de Bullying. Los profesores son la autoridad inmediata que marca la diferencia.
 
Hoy en día las escuelas deberían contar con docentes seleccionados, no sólo en base a sus competencias académicas sino en especial teniendo en consideración su madurez socioemocional y la capacidad de establecer y mantener vinculaciones sanas, constructivas y contenedoras. Esto supone capacidad de empatía, compromiso e involucramiento con el alumno y el grupo curso. Si los profesores no cuentan con estas competencias, los directivos deberán desarrollarlas a través de la capacitación con orientación en respeto a los derechos humanos y género.
 
Uno de los grandes problemas que sostiene el bullying es la dificultad, temor o falta de voluntad de los propios docentes y formadores con respecto a sus capacidades para gestionar conflictos e involucrarse en los procesos interpersonales que ocurren entre los alumnos. El interés de los docentes por atender y responder a lo que están viviendo los alumnos más allá de lo evidente, la disposición a estar atentos, e interesarse por escuchar e intentar ayudarlos a encontrar soluciones a sus problemas interpersonales, marca una enorme diferencia en las dinámicas de las clases.
 
Para apoyar a los niños objeto de acoso escolar, que son rechazados por los pares, es necesario que los adultos se involucren activamente en las dinámicas interpersonales de los jóvenes, organizando actividades y favoreciendo experiencias de logro, conexión con otros, desempeño de habilidades al servicio del grupo y trabajo cooperativo, para reducir la imagen estereotipada que se ha levantado sobre ellos.
 
Se ha visto que modelos centrados en la competitividad y el individualismo contribuyen a generar interacciones hostiles y desvinculadas entre los estudiantes, en una dinámica en la que el logro personal se instala como una meta cuyo logro pasa por superar a otros, o más aún, conseguir que los demás no logren alcanzar sus propias metas, mediante actitudes de descalificación, intimidación o comparación. Los modelos competitivos e individualistas crean inseguridad.
 
Escuelas libres de Bullying. Intervenciones escolares.
Las intervenciones escolares deben ser de carácter multidisciplinario, incluyen la participación de profesores, directivos, psicólogos y eventualmente trabajadores sociales. Se actúa a nivel de políticas educativas, reglamentos, formación, orientación escolar, acompañamiento, trabajo con los padres, modelos curriculares y campañas comunicacionales orientadas al desarrollo de actitudes, en especial para garantizar que el colegio sea un espacio seguro y libre de acoso escolar.
 
Como ejes se pueden considerar cuatro dimensiones:
a) La cultura escolar acerca del bullying.
b) Estrategias y medidas dentro de la escuela.
c) Estrategias y medidas dentro de la sala de clases.
d) Estrategias y medidas individuales.
 
Según Stan Davis es importante manejar variables del contexto en la agresión relacional. Para ello es necesario:

  1. Identificar y regular los comportamientos sutiles asociados a agresión y bullying a nivel de actitudes, elementos no verbales e implícitos
  2. Promover en los jóvenes relaciones sanas y que se vinculen con aquellos que los respetan, evitando así amistades abusivas o maltratadoras
  3. Comprometer a los observadores para que no se mantengan pasivos frente al abuso o maltrato entre pares, buscando persuadir a los jóvenes que sean actores activos en el cuidado de la convivencia y el respeto
  4. Contemplar sanciones para chismes y rumores, exclusión arbitraria y otras actitudes que lastimen la imagen social o autoestima de los alumnos

 
Extracción: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S071686401500005X
Para reportar casos de acoso escolar: https://tramites.jalisco.gob.mx/tramite/25115
Vía telefónica: llamar al 01 800 7862729. Ext. 57561
Proporcionar: Nombre y Teléfono del denunciante. Nombre, Clave y/o Dirección del Centro Escolar. Nombre del Agredido y de quien lo Agrede. Grado, grupo y Turno al que pertenecen.
Describir los hechos (modo, tiempo y lugar).
De necesitarlo llame al Servicio de Intervención en Crisis Vía Telefónica al 33 38 33 38 38 ó al 800 227 47 47, 24 hrs., al día los 365 días del año, sin costo.

Autor: francisco.villa - Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME
Fecha de actualización: 07/02/2020 - 17:25:41