Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME

Cuidar al Cuidador

Lun, 11/05/2018 - 10:42 -- francisco.villa

CUIDAR AL CUIDADOR

Cuidar a una persona con alguna enfermedad mental de larga evolución es una tarea difícil y cansada. Cuando se cuida a un familiar, se tiende a pensar que el cariño es suficiente para superar todas las dificultades, pero hay entender que es un cambio importante que impacta en todos los ámbitos de la vida (relación de pareja, salud, tiempo libre, economía).
 
En el Instituto Mexicano del Seguro Social se define como colapso de cuidador a la respuesta multidimensional de la apreciación negativa y estrés percibido resultado del cuidado de un individuo, usualmente familiar, que padece una condición médica (Kim H, 2012). También se describe como el grado en el que los cuidadores perciben que el cuidado que otorgan tiene un efecto adverso en su funcionamiento físico, emocional, social, espiritual o financiero (Zarit SH, 1980). Los síntomas pueden ir desde frustración e irritabilidad por la dificultad para llevar sus roles y tareas que previamente se tenían, hasta trastorno de ansiedad, depresión, empeoramiento de patologías pre-existentes y fatiga.

Para evitar que la situación supere la capacidad física es importante tomar medidas para organizar y afrontar de la mejor manera posible el cuidado de una persona con necesidad de cuidados. Este cansancio extremo es lo que se conoce como sobrecarga del cuidador.
 
Consejos para evitar la sobrecarga:
 

  1. Comparte las tareas. Pedir ayuda no es un signo de debilidad. Piensa en qué cosas pueden colaborar otros familiares o si puedes contar con unas horas semanales de asistencia profesional. No intentes hacerlo todo tú. Tu entorno debe entender que necesitas ayuda y momentos de descanso.
  2. Acepta y valora la ayuda recibida. Recuerda que hay muchas formas válidas de hacer las cosas. Es más fácil lograr colaboración siendo flexible. Déjate ayudar y enseñar por otros familiares o por cuidadores profesionales.
  3. Evita fomentar la dependencia. Es importante que la persona mayor mantenga cierta autonomía. Anímala para que haga todo lo que pueda por sí misma y pon límites a sus demandas (incluso aunque se enfade).
  4. Apóyate en los amigos. Dejar de lado las relaciones sociales por falta de tiempo, es algo frecuente, pero es ahora es cuando más las necesitas. Los amigos te darán un apoyo emocional fundamental y serán los primeros en detectar en ti las señales de sobrecarga.
  5. Cuídate. Para cuidar a otros, lo primero es estar bien. No llegues a tu límite. Duerme lo suficiente, cuida tu alimentación y haz algo de ejercicio siempre que puedas. Pero sobre todo, cuida tu bienestar emocional: reserva tiempo ti, relájate y busca distracciones. No renuncies a tus aficiones e intereses.
  6. Incluye a los demás integrantes de la familia. El cansancio puede hacer que descuides a quienes tienes más cerca. Esto termina generando situaciones de tensión en la pareja o con los hijos. Un buen ambiente familiar es tu mejor aliado. Trata de reservar tiempo para el resto de la familia y no descargar en ellos el cansancio y nerviosismo.
  7. Escucha las señales de alarma. Cuando cansancio o el desánimo ganen terreno, no intentes seguir adelante a toda costa. El momento de parar y dedicarte un poco de atención es antes de llegar a la sobrecarga.
  8.  

Si no puedes disponer de ayuda familiar, recuerda que hay distintos tipos de ayuda profesional que pueden ofrecerte el respiro que necesitas.
 
En caso de una crisis psicológica puedes comunicarte al 38333838 ó 018002274747.
 
Fuente: Centre Geriatric Maria Gay

Autor: francisco.villa - Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME
Fecha de actualización: 05/11/2018 - 16:48:56