Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME

Diez cosas que los padres pueden hacer para prevenir el suicidio.

Mié, 09/05/2018 - 14:07 -- francisco.villa

DIEZ COSAS QUE LOS PADRES PUEDEN HACER PARA PREVENIR EL SUICIDIO.

 
Es importante saber qué factores pueden poner al adolescente en riesgo del suicidio. Entre más información tenga, estará mejor preparado para entender qué puede ponerlo en riesgo.

 

1. Evite que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control.

Tal vez su hijo simplemente esté teniendo un mal día, pero podría ser algo más si dura más de una par de semanas.
Nueve de cada diez adolescentes que se quitan la vida habían sido previamente diagnosticados con un trastorno psiquiátrico, más de la mitad de ellos con un trastorno del estado de ánimo como la depresión o la ansiedad.
Las personas deprimidas suelen aislarse, cuando en secreto están llorando para que se les rescate. Muchas veces sienten demasiada vergüenza para comunicar su tristeza a otros, incluidos a mamá y papá. Los hombres en particular pueden intentar ocultar sus emociones debido a la creencia errónea de que exhibir vulnerabilidad es una muestra de debilidad.
No esperemos a que los jóvenes vengan a nosotros con sus problemas. Toque a su puerta, siéntese en la cama y dígale, “Te noto triste. ¿Hay algo de lo que te gustaría hablar? Tal vez te puedo ayudar”.
 

2. Escuche a su hijo adolescente, incluso cuando no está hablando.

No todos, pero la mayoría de los menores que están pensando en el suicidio (a lo que se le llama ideación suicida) transmiten su estado mental atormentado por medio de conductas conflictivas. Los estudios han descubierto que un rasgo común de las familias afectadas por el suicidio de un hijo o una hija, es la comunicación deficiente entre los padres y el hijo. Sin embargo, existen por los general tres o más factores o circunstancias que están presentes al mismo tiempo en la vida del niño cuando él o ella están pensando en quitarse la vida.
 
Estas incluyen, pero no se limitan a las siguientes:

  • Pérdida mayor (por ejemplo, rompimiento de una relación o muerte)
  • Abuso de sustancias
  • Presión social o parte de pares
  • Acceso a las armas de fuego
  • Humillación pública
  • Una enfermedad crónica
  • Agresividad o falta de reflexividad
  • Historial de suicidio en la familia

Si considera que su adolescente podría ser un peligro para sí mismo, tómese en serio a usted mismo y no permita que  su hijo se quede solo. En este caso, es mejor exagerar que restarle importancia.
 

3. Tome en serio las amenazas de suicido y evite tomarlo como un melodrama típico de los adolescentes.

Cualquier declaración escrita o verbal que diga "Me quiero morir" o "Ya no me importa nada" debe considerarse con seriedad. Con frecuencia, los menores que intentan suicidarse les dijeron a sus padres en repetidas ocasiones que pretendían matarse. La mayoría de la investigación sustenta que las personas que amenazan abiertamente con el suicidio, en realidad no intentan hacerlo y que la amenaza es sólo un llamado desesperado pidiendo ayuda. Aunque esto es cierto en muchos casos, ¿qué padre o madre se arriesgaría a equivocarse?.
 
Cualquiera de éstas u otras llamadas de auxilio requieren de su atención y acción inmediata y de pedir ayuda a un profesional lo más pronto posible:

  • “Nada me importa”.
  • “Me pregunto cuántas personas vendrían a mi funeral”.
  • “A veces quisiera solo dormirme y no volver a despertar”.
  • “Todos estarían mejor sin mí".
  • “No tendrás que preocuparte por mí por mucho tiempo”.

 
Cuando un adolescente empieza a hacer comentarios poco disimulados como esos o directamente admite que está pensando en suicidarse, intente no sobresaltarse (“¡¿Qué, estás loco?!”) ni menospreciar (“¡Qué cosa más ridícula dices!”). Sobre todo, no le diga, “¡No lo dices en serio!”; aunque es probable que usted esté en lo correcto. Esté dispuesto a escuchar sin juzgar a lo que realmente está diciendo, que es: “Necesito tu amor y atención porque siento muchísimo dolor y no puedo con esto yo solo”.
Ver a un hijo tan perturbado podría romperle el corazón a cualquier padre. Sin embargo, el enfoque inmediato debe ser consolarlo; después podrá expresar lo que usted siente. En voz calmada puede decir, “Entiendo. Realmente has de sentir mucho dolor por dentro".
 

4. Busque ayuda profesional de inmediato.

Si la conducta de su hijo adolescente le tiene preocupado, no espere a que el profesor hable con él. Contacte a la unidad de salud o de salud mental más cercana o al Servicio de Intervención en Crisis Vía Telefónica al 38333838 ó 01802274747.
 

5. Comparta sus sentimientos.

Hágale saber a su hijo que no está solo y que le ayude a ayudarlo. Es importante que le haga saber y que todos nos sentimos tristes o deprimidos a veces, incluso las mamás y los papás. Sin minimizar su angustia, reconfórtelo diciéndole que esos malos momentos no durarán para siempre. Dígale que las cosas realmente van a mejorar y que usted puede ayudarle durante la terapia y otros tratamientos para que las cosas mejoren para él o ella.
 

6. Anímelo para que se mantenga cerca e interactúe la familia y los amigos.

La mayoría de veces es mejor estar con otras personas que estar solo. Pero no lo obligue si dice que no.
 

7. Propicie la activación física.

La actividad física tan simple como caminar o tan vigorosa como levantar pesas, puede aminorar la depresión leve a moderada. La activación es acelerar la respiración pero que también nos permita hablar sin la sensación de “ahogo”. El ejercicio es la práctica de un deporte de manera regular.
 
Existen varias teorías que explican por qué:
Activarse o hacer ejercicio hace que una glándula del cerebro libere endorfinas, una sustancia que se cree que mejora el estado de ánimo y reduce el dolor. Las endorfinas también reducen la cantidad de cortisol en la circulación. El cortisol que es una hormona que se ha vinculado con la depresión.
La activación o el ejercicio distrae a las personas de sus problemas y les hace sentir mejor de sí mismos.
Los expertos recomiendan activarse de treinta a cuarenta minutos al día, de dos a cinco días a la semana.
Cualquier forma de activación y/oejercicio funciona; lo que es importante es que los jóvenes disfruten la actividad y lo hagan de forma constante.
 

8. Anime a su hijo para que no se exija demasiado por ahora.

Si su hijo tuvo ideación o intento suicida espere que la psicoterapia y medicamentos comiencen a hacer efecto, es probable que no sea momento para asumir responsabilidades que podrían resultar abrumadoras. Sugiera que divida las tareas grandes en tareas más pequeñas y manejables siempre que sea posible y que participe en sus actividades que disfrute y que le causen menos estrés. El objetivo es volver a fomentar la confianza y la autoestima.
 

9. Recuérdele a un adolescente que esté bajo tratamiento que no espere resultados inmediatos.

La psicoterapia y los medicamentos suelen tomar tiempo para mejorar el estado de ánimo, por lo que no debe sentirse desilusionado ni culparse si no se siente mejor de inmediato.
 

10. Si usted tiene armas de fuego en el hogar, pesticidas, venenos alcohol u otras sustancias peligrosas, así como medicamentos incluso los no controlados guárdelos en un lugar seguro o cámbielas a otro lugar hasta que la crisis pase.

 
Si su hijo o hija está en crisis, tienes una TAREA

  • Tómalo en serio
  • Acéptalo
  • Respétalo
  • Escúchalo
  • Asegúrate de que solicite ayuda

 
Servicio de Intervención en Crisis Vía Telefónica 365 días al año, 24 hrs. Gratuito
38 33 38 38 Zona Metropolitana de Guadalajara, 018002274747 interior del Estado de Jalisco.
911 emergencias.
Referencia:
https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/conditions/emotional-problems/Paginas/ten-things-parents-can-do-to-prevent-suicide.aspx

Autor: francisco.villa - Instituto Jalisciense de Salud Mental - SALME
Fecha de actualización: 05/09/2018 - 19:07:54